martes, 20 de agosto de 2013

EL CARMEN DE BOLÍVAR, ¿VÍA AL PROGRESO?


De alguna u otra manera se ha internacionalizado el nombre de El Carmen de Bolívar gracias a Lucho Bermúdez quien con su porro insignia desnudó la belleza interior de sus habitantes, sus fértiles tierras y hermosos paisajes. Este terruño, para los que nunca han tenido la oportunidad de visitarlo, está ubicado a 114 km al sudeste de Cartagena de Indias, en la región denominada Los Montes de María. El municipio de El Carmen de Bolívar, diferenciado de otros pueblos de Colombia que también llevan este nombre porque es el único que va precedido del artículo “EL”, llegó a ser uno de los más prósperos del país, pero este progreso se vio estancado gracias a las pésimas administraciones de los gobiernos locales que han formado un imperio de corrupción perpetua.
La fuente económica de los carmeros se centra en exportaciones de tabaco (aun cuando éstas han bajado exorbitantemente), la ganadería y la agricultura, siendo el aguacate, maíz, ñame y la yuca sus mejores cosechas. Otro reconocimiento de El Carmen se lo lleva la “Chepacorina”, una enorme galleta en tamaño y sabor.

Por estos días El Carmen de Bolívar ha estado presente en algunos medios de comunicación nacionales, por una diatriba que lanzó el Presidente Juan Manuel Santos a su gobierno antecesor, que lo considera un “realismo mágico” frente a la puesta en marcha del sistema de acueducto y alcantarillado del municipio, que ha sido inaugurado cuatro veces sin que sus habitantes probáramos una gota de agua de él. Pero la historia no miente, repasemos: en los años cincuenta se da la iniciativa con el llamado “acueducto de la montaña” siendo éste un fracaso total, en los años ochenta el ex congresista David Turbay Turbay impulsó un nuevo intento fallido, diez años después se giraron de nuevo los recursos pertinentes pero el acueducto seguía siendo una leyenda. Y el penoso cuarto intento resultó siendo una inauguración fantástica durante la administración de Otomar Lascarro Silva en el año 2003, donde una manguera conectada a un aljibe fue la protagonista de esta pantomima. Esta última quimera estuvo rodeada por algunos senadores y otros representantes del gobierno local como Juan José García Romero y Piedad Zuccardi, estos últimos pertenecientes al clan de políticos que ha imperado en el pueblo durante décadas.
Entonces, ¿a dónde fueron a parar los recursos destinados a tal fin? La sed de los 200 años aún no acaba, pero ya hay esperanzas con la inauguración, en junio pasado, de un tramo del sistema. Esperamos con ansias se cumpla la promesa del actual gobierno en devolverle al pueblo la fe perdida y una calidad de vida digna de esta tierra de amores, que no sólo tiene escrito en su historia las peripecias de sus administraciones, sino el azote de la violencia de grupos insurgentes que desplazaron campesinos, arrebataron vidas inocentes, crearon pobreza y mataron la esperanza. En esta tierra que me vio nacer quiero sentir de nuevo el aroma a tabaco y libertad que cuando niña me daba los buenos días; y así lo sentí en la ceremonia de instalación de los Juegos Montemarianos 2013 realizada el 09 de agosto en este municipio, en medio del deporte y la cultura propia de El Carmen de Bolívar. Qué buen día. Parece que se está escribiendo un nuevo inicio.

Ojalá ese mismo poderío que nos caracteriza impulse con ahínco tomar la mejor decisión en las próximas elecciones, la venta del voto calma el hambre de diez minutos, pero si votamos a conciencia evitaremos un futuro irrisorio. Cada comunidad se merece los dirigentes que tienen. Espero que éste no sea el caso de los carmeros, donde muchos han actuado a favor propio. El Carmen de Bolívar merece otra suerte, la misma que Dios y la naturaleza le dieron cuando lo hicieron con una tierra fértil y abundante, y que la posición que hoy lo tiene como uno de los municipios más pobres del país se convierta en lo que en sus inicios fue el de mayor progreso.